Variedades

 

Una de las características de nuestro aceite es la complejidad aromática que logramos gracias a la mezcla de diferentes variedades de olivas. Para eso, hemos seleccionado especies de distinta procedencia, que aportan aromas, sabores, picor y amargor según sus características propias.

  • Arbequina: variedad española de fruto pequeño y ovalado. Se obtiene un aceite aromático, muy herbáceo, de sabor a manzana y muy dulce. Poco picante y amargo.
  • Arbosana: variedad española de fruto pequeño. De la molienda de este fruto se obtiene un aceite con frutado a plátano. Estable, de picor y amargo muy ligero.
  • Coratina: variedad italiana, de gran contenido de polifenoles, se obtiene un aceite herbáceo, muy aromático y bravo.
  • Frantoio: variedad italiana, su fruto es de tamaño medio y ovalado. Su aceite es muy frutado, con notas herbáceas y frutales, tonos verdosos. Muy estable, ya que es rico en polifenoles (antioxidantes). Picor muy característico de la variedad, y amargo menos pronunciado.
  • Koroneiki: variedad griega. Se obtiene un aceite estable, y con aromas muy herbáceos y verdes.
  • Leccino: variedad italiana. Su fruto es muy grande, el aceite obtenido es bastante amargo y con sabor a hierba verde.
  • Picholine: variedad francesa multipropósito, que produce aceites de alta calidad.
  • Picual: variedad española. De gran presencia en el mundo, destaca por tener un alto contenido de antioxidantes, y el marcado picor característico de su especie.